Llevo muchos años en una forma introspectiva, buscándome, buscando la mejor versión de mi misma, y esa que necesita el mundo, pensando en lo que me hace feliz,  y con orgullo he de decir que estoy más cerca que nunca de esa Maite madura, que va consiguiendo moldear su filosofía de vida con una profesión que de alguna manera haga pequeñas aportaciones para hacer feliz y ayudar a los demás. De eso se trata, de saber apreciar lo que nos ofrece la vida, de introducir la gratitud de forma consciente, porque agradecer implica reconocer lo positivo presente en nuestras vidas. Así que ahí va mi agradecimiento, a todas las personas que me han apoyado este último año en mi proyecto de emprendimiento, y también a esos alumn@s que han sido tan generosos que me han regalado palabras como” me has hecho feliz”,” me has ayudado a olvidar mis problemas”, “eres un ángel”, “gracias por toda tu ayuda”, una de mis preferidas” intento aplicar tus enseñanzas”.  Así que aquí estoy, con la certeza de que ahora me dedico a algo con lo cual disfruto muchísimo.

La gratitud está estrechamente relacionada con nuestra capacidad de estar presentes y apreciar lo que tenemos ahora en lugar de preocuparnos por lo que no tenemos o lo que nos gustaría conseguir.

Mil gracias.

Maite Grau